Gafas inteligentes: prohibiciones y debate sobre privacidad en Europa
Países como Noruega y Reino Unido evalúan o aplican prohibiciones a gafas inteligentes por privacidad; el mercado crece con IA y alianzas tecnológicas.

El gobierno de Noruega estudia prohibir temporalmente el uso de gafas inteligentes en determinados lugares públicos, mientras otros países y redes comerciales ya adoptan restricciones por cuestiones de privacidad y protección de datos, según una noticia de ANSA. La discusión crece en paralelo al avance del mercado de dispositivos con IA y alianzas entre gigantes de tecnología.
Resumen de los hechos
- El Ejecutivo de la Noruega evalúa imponer una prohibición temporal del uso de gafas inteligentes en ciertos espacios públicos, citando preocupaciones sobre vigilancia y protección de datos personales, según ANSA.
- En Australia, se abrieron investigaciones para determinar cómo un fabricante de aplicaciones para smart glasses recolecta y almacena información personal, según lo informado por ANSA.
- En el Reino Unido, el uso de gafas inteligentes ya está prohibido en salas de tribunales; en Nueva York también existen prohibiciones en espacios judiciales.
- Hay un mosaico de restricciones en varios países: redes de venta, establecimientos comerciales y lugares públicos están adoptando medidas que van desde la suspensión de comercialización hasta prohibiciones de uso en entornos específicos.
Mercado y actores principales (gafas inteligentes, mercado IA)
El mercado de gafas inteligentes ha mostrado un crecimiento rápido impulsado por recursos de inteligencia artificial e integración con ecosistemas de plataformas. Según ANSA, que cita a analistas de la IDC, las ventas crecieron 167% año tras año en el 1º trimestre de 2026. Entre los principales actores y productos mencionados se encuentran:
- Meta en asociación con EssilorLuxottica, con el producto Ray-Ban Meta;
- Snapchat (Snap), con sus gafas sociales;
- Xiaomi, entre fabricantes que ofrecen alternativas a precios competitivos;
- La alianza Google–Samsung está prevista para lanzar un dispositivo antes de finales de 2026, según el informe de ANSA.
Tras el lanzamiento y posterior retirada de ventas de los Google Glass en 2013, las nuevas generaciones —esta vez con IA integrada— son promovidas por las empresas como posibles sustitutos del teléfono móvil para tareas como navegación, asistentes de voz, captura de imágenes y superposición de información en realidad aumentada.
Motivos detrás de las prohibiciones (privacidad, consentimiento)
Las restricciones y debates están impulsados por tres preocupaciones principales:
- Privacidad: la capacidad de grabar video, grabar audio o captar datos biométricos sin que terceros lo sepan o consientan.
- Consentimiento: dificultad práctica para obtener autorización de todas las personas presentes en espacios públicos o privados.
- Protección de datos: riesgos relacionados con el almacenamiento, compartición y posible reidentificación de individuos a partir de imágenes y metadatos.
Las autoridades y entidades reguladoras defienden la necesidad de actualizar las reglas para asegurar que las personas no sean grabadas o monitorizadas sin conocimiento y con la protección adecuada. El núcleo del debate es cómo conciliar la innovación tecnológica con los derechos fundamentales a la privacidad y la dignidad.
Medidas ya adoptadas y repercusiones
Algunas reacciones comerciales e institucionales ya se han consolidado:
- Una gran cadena óptica en Países Bajos suspendió la venta de los Ray-Ban Meta en Países Bajos y en la Bélgica, informó ANSA.
- En el Reino Unido, además de la prohibición en tribunales, redes de pubs y establecimientos comenzaron a limitar el uso de las gafas en sus propias casas, reflejo de una respuesta inmediata de sectores de hospitalidad.
- A nivel institucional, los gobiernos evalúan prohibiciones temporales o normas específicas para lugares sensibles (tribunales, escuelas, espacios de salud).
Estas medidas afectan directamente la adopción del producto: suspensión de ventas en puntos físicos, recomendaciones de prohibición en espacios públicos y presiones regulatorias que pueden moldear el diseño y las políticas de privacidad de las empresas.
Relevancia para brasileños y descendientes italianos
Los brasileños —incluyendo descendientes de italianos que viajan o viven en Europa— deben estar atentos a restricciones que varían según el país:
- En países como Noruega, Reino Unido, Países Bajos, Bélgica y en ciertos estados de los EE. UU., el uso de gafas inteligentes puede estar limitado o prohibido en lugares públicos sensibles y tribunales.
- El tránsito de brasileños por Europa puede encontrar lugares que prohíban el uso del dispositivo en eventos, establecimientos y espacios administrativos. Para información sobre vivir en Italia y reglas locales consulte la sección Vida en Italia y, para noticias generales sobre el país, vea Novedades de Italia.
- El debate europeo sobre privacidad y consentimiento tiende a influir en normas internacionales y prácticas de comercio minorista y hospitalidad, pudiendo repercutir en legislaciones y políticas empresariales en los próximos meses.
Qué observar en los próximos meses
- La posible decisión final de Noruega sobre la prohibición temporal y posibles textos legislativos o regulaciones que impongan límites más amplios;
- Resultados de investigaciones en Australia sobre prácticas de recopilación de datos por apps de smart glasses;
- Reacciones del mercado —ajustes de producto, políticas de venta y recursos de privacidad— ante prohibiciones y presiones regulatorias;
- La llegada de nuevos modelos al mercado (Google–Samsung y otros lanzamientos) y cómo serán recibidos ante un entorno regulatorio más cauteloso.
La expansión rápida del mercado, impulsada por IA y alianzas entre fabricantes de gafas y empresas de tecnología, contrasta con una respuesta regulatoria creciente que busca proteger la privacidad individual. Para seguir los desarrollos en Europa y sus implicaciones, consulte nuestra cobertura en Novedades de Italia e informaciones sobre movilidad y vida en el continente en Vida en Italia.
Fuente: ANSA





